domingo, febrero 14

Otra forma de empezar a envejecer.

Hace como dos años salí por primera vez del país, a vacaciones, aprovechando que estaba viviendo en la frontera y como quería llegar al mar me quedaba más cerca ir a la playa del vecino país que viajar a la costa de este lado. El viaje resultó resultó un poco complicado, incluyó problemas con la policía de migración, días de papeleo y al fin playa blanca y mar azul. Afortunadamente no fuí yo el que estuvo retenido por la "migra" sino mi acompañante, pero de igual manera sufrí con solidaridad la angustia de encontrarse detenido en un país extraño, sin la posibilidad de llamar a un pariente o amigo y sin ningun conocimiento previo sobre cómo manejar tamaña situación. Pero bueno, no era de eso de lo que quería hablar al fin y al cabo ese es un relato que no me pertenece. El punto es que apenas pasando el puesto de control fronterizo del Ecuador, luego de haber recibido la famosa tarjeta andina, se me dió por regresar al lado colombiano e ir hasta la ciudad mas cercana para sacar más dinero para el viaje, una cosa de último minuto, una pequeña cantidad para solucionarle un contratiempo a quien me acompañaba. Cuando pasé de nuevo por el puesto de control me detuvo uno de los guardas: -Venga acá para una requisa- Su documento y la tarjeta andina- El tipo vió los papeles y me empezó a regañar: -¿no sabe que si se regresa sin permiso le dan una multa de $200?- ¡Muéstreme la maleta!- Muy asustado abrí mi morral, el tipo del uniforme me seguía increpando y me miraba enfurecido, yo solo atinaba a repetir que no tenía idea, que había sido una cosa de unos minutos y cosas así de atolondradas. Al final el hombre se cansó de mí y me dijo con desprecio -¿qué clase de adulto es usted?- y me ordenó salir de ahí para que me perdiera de vista. Sin tener idea de lo que había querido decir el guarda me fuí hasta donde me esperaba mi compañero, sentía todavía la mirada de desprecio, la confusión y algo de vergüenza por el incidente. No le dije mayor cosa a mi amigo, sin embargo todavía tengo esa pregunta en mi cabeza, ya sin la imagen del tipo grosero que me insultó, creo todo lo que el guarda quería decirme era que le diera algo de dinero a cambio de dejarme pasar sin contratiempos, que le ofreciera un soborno para que no me jodiera el viaje... y yo no entendí; cosas que uno de adulto debería saber, quién sabe. Ahora soy dos años más adulto que entonces y cuando llegan esos días en que uno se pone a rumiar ese tipo de pensamientos me surge de nuevo la pregunta ¿ qué tipo de adulto soy yo?

lunes, noviembre 23


La salud emocional
Estaba recordando ese comercial de coca cola que invita a ejercitar la salud emocional, como eso de salir y compartir un rato agradable con el abuelo y cosas así. Con estos días tan fragmentados entre el trabajo administrativo, pedagógico y creativo, me estoy quedando seco de emociones, sin charquitos para sentarme a jugar con figuras de barro y pintar el mundo que me gusta. Juntando lo necesario para un viaje, para un cambio: estamos dándole vueltas al Galeras como en un laberinto de compromisos y búsquedas afanosas, con la prisa de los años que se parecieran acabarse mañana, con la idea de hacer un fundo en el otro lado de la luna; con Angie con Fridah.
Hoy le arranqué media hora a mi afán para escribir este tonto post y el dibujo lo pinte ayer en una rato de tarde dominguera, mientras llega mi señora, ahora que la emoción es compartida en exclusiva con ella. Ahora que lo termino salgo corriendo hasta la oficina para enfrentarme con el lenguaje de "la calidad" y la "norma" y los informes de fin de año, ¡que joda! parece un juego de niños, en fin, pues terminemos el juego.
Gracias por este momento de ejercicio emocional, el mensajito esta en a botella y lo que importa es que navegue por los siete mares, no el mensaje- Gracias McLujan.

martes, octubre 20


El origen del Universo
Un camino que siempre espera y al final la boca húmeda del hogar, el final y el principio de todos los viajes, la cara satisfecha de un padre o una madre. Esa sicología barata que nos escarba los recuerdos raídos de la infancia con relatos sobre griegos que matan a su padre porque se enamoran de la madre no pueden contarme cómo son los oscuros recovecos de mi casa. Es que mi casa está en el aire y yo estoy en la caverna tratando de armar mi propia casa: comparto con mi amada Angie este sueño de encender el hogar. Ahora que empiezo a conocer Nariño encuentro la imagen de mi hogar, me encanta presentarles el origen de todas las cosas, una puerta que se mantiene abierta de manera milagrosa y que siempre me espera con una taza de café. No nací en Nariño, pero todas las casas del campo contienen una parte de la cuna de barro que yo conocí. Me voy a trabajar feliz, tengan un buen día.

miércoles, septiembre 23

jamas podre elogiar a mi pobreza
tan solo es el cristal de mi pasado
que suena como copa en esta noche
y abraza con su vino destapado

Bersuit Vergarabat - Al olor de hogar


Hoy quiero recordar aquellos alejados parajes de mi infancia, cuando vivíamos en una finca semiabandonada, eramos los cuidadores de la finca, esos que quizá ustedes han visto cuando van de vacaciones a algún sitio en tierra caliente, esos que apenas si se atreven a pasar por ahí y piden permiso pa todo y solo le hablan a los patrones. En fin, el caso es que en esa finca llamada Palestina, nunca ví al patrón, estabamos solo nosotros: mi padre, mi madre, mi hermana mayor y mi hermana menor, la familia rodeada de miles de hectáteas de sabana verde y reverberante. Recuerdo que era tanta la distancia entre un sitio y otro que yo le decía a mi hermana de 5 años que no había mas mundo que aquella extensión de verde y que detrás del monte estaba la casa de mi tío Julio, el único ser humano diferente a los de la familia que nos visitaba de cuando en vez, de ahí para allá no había nada más. Lo cierto era que para ir a la finca mas cercana tocaba gastarse unas dos horas en bicicleta, sudando con resignación por los polvorientos caminos. Bueno, el caso es que cuando leí a Juan Rulfo no supe cuáles eran las imágenes que recordaba y cuáles eran las del Llano en Llamas, o las de Comala. La luz de aquellas fotos mentales eran amarillas rechinantes en el día, rojas por la tarde y azules grisáceas por la noche, por aquella luna llena radiante del llano. Ese mundo estaba llena de fieras ponzoñosas: serpientes cascabel y unas que tienen dos cabezas que en ese entonces bien podían morder por cualquiera de las dos y unas arañas del tamaño de un plato, rojas y peludas, muy agresivas que desde entonces se pasaron a vivir a mis pesadillas. En Palestina trabajamos sacandole árboles al monte para hacer las cercas de aquel enorme hato, esas divisiones de alambre de púas que hacen las fronteras para el ganado bovino, lo curioso es que apenas había unas pocas vacas, secas, con la mirada mas lánguida que la de cualquiera de su especie. En medio de las horas tediosas del mediodía aprendí a leer, mi hermana mayor me enseñó con una cartilla Coquito Lee y con unas historietas de Tio Rico para la práctica. Eso dejó dos hábitos permanente en mí, la lectura indiscriminada y la afición por las historietas. Fué también por eso del estudio que me sacaron de aquel lugar y me llevaron al internado Sunape, a cientos de kilómetros llano adentro; otro lugar mágico del que ya escribiré en este blog ignoto. La cosa es que me escapé de ese mundo planáceo, abrí mis fronteras y me estrellé con otros menudos bípedos como yo, empecé a divagar por el mundo a la edad de seis años, recluído en ese internado durante cuatro meses. Al cabo de tal periodo de servicio educativo regresaba a mi hogar, en medio de la verde plasta de sabana, en el desierto pleno de pasto y matas de monte, para contarle a mi hermana que el mundo era más grande aunque no por eso más sorprendente que aquella Palestina.
Nota: Esa llanura de mi recuerdo pienso llamarla Planacea, una tierra mas plana que la de los tolomeicos medievales, quizá cuando tenga mas tiempo me dedique a ello.

jueves, septiembre 17

Para regresar a este abandonado blog "valemondá" como dicen en la costa, con alguna nota diletante y disvariante para disfrutar durante una tarde desocupada, de esas que ya son pocas, de esas que tanto extraño... Bueno, un día re-apareció en mi magín La Patafísica, esa ciencia de las soluciones imaginarias y del estudios de las excepciones que tanto me inquietó. Conectado por las sabrosas lecturas del señor Boris Vian en su Otoño en Pequín, en su Lobo Hombre en París, en Hierba Roja. Luego vino el conocimiento sobre el creador Alfred Jarry y su desquiciado Ubu Rey, con ellos la alucinación con algunas imágenes del diseñador español Isidro Ferrer. Ese sustancioso alimento de la imaginación hizo memorable mi estadía en la Heroica, me mantuvo en un estado onírico que decidí llamar zurumbático, en medio del calor del litoral Caribe me hice discípulo de la revelación ´Patafisica.
luego vino el frío de la sierra y la frenética actividad bajo las faldas del volcán Galeras, fuí perdiendo mis facultades innatas para despegar tras el pensamiento intuitivo y ´Patafísico, a cambio llegaron mas responsabilidades, proyectos, caras nuevas y tiempo que se contaba en metálico (por aquello del tiempo es oro). No digo que sea algo negativo, no hay tal con las decisiones personales, solo es una situación.
Hoy cuando descubro que este blog se va a bloquear (si, las cosas deciden por si mismas), me dan unas ganas enormes de escribir, de hacerlo por algo tan absurdo e innecesario como mi amada patafísica, de hacerlo para salvar el Beto zurumbático que busca algo en el desierto exopotámico, para rescatar aquellos bocetos abandonados por ahí en cada libreta, moleskín o cuaderno apretados de rasguños, de hacerlo para salvar algo de mi mismo.
Bueno, ya escribí suficiente para que blogger no me cancele la cuenta, si por alguna casualidad alguien para por este blog y lo lee, pues espero tenerle algo nuevo para una siguiente visita. Claro que no prometo nada, prometer es para los que se casan en las iglesias.
La imagen es del blog http://colegiodepatafisica.blogspot.com/ un sitio para vivir la Patafisica de verdad.

lunes, diciembre 15

El Ojo Te vé.
Por estos tiempos todos queremos mostrarlo todo, decir lo que se nos viene a la cabeza, afanarnos por contar nuestro cuento y de eso está llena esta red. Quizá un poco por eso dejé este blog (además porque casi nadie lo lee) y me dediqué a mirar hacia afuera, por el lente distorsionado de mi astigmatismo. Para darle paso a este voyeurismo he dedicado mi esfuerzo al género documental "por estos días cualquiera coge una cámara y se cree cineasta" dicen los cineastas con sarcasmo, yo creo que es cierto y digo "creo" porque es inevitable hacer algo sin creérselo. ¿De qué otra manera habría de ser? En esa carrera autodidacta corremos todos los riesgos, pagamos todos los errores cometidos, sin embargo tanteando en la oscuridad encontramos extraños personajes, divertidas historias. Por eso he decidido quedarme con terquedad en el oficio de las cámaras y los actores naturales, las escenas imprevistas y los rodajes inesperados. Me alegra haber comenzado esta relación de amor y odio con la televisión, con el reportaje, con la crónica, aunque no sea periodista estoy seguro de la gente que quiero conocer y del camino que deseo recorrer.

miércoles, abril 16


Los no alineados de corazón.
Primero, la indiferencia, luego el nihilismo, el esceptisismo, valemierdismo, quizá hubo un poco de activismo, y ahora ¿qué? Recuerdo ese libro de Sartre, el Patrón (supongo que así se llamaba), un tipo hijo de buena familia (no es mi caso), pasa por estas cosas en su adolescencia y juventud universitaria, pero siempre al final vuelve a ser lo que su familia quería que fuera, lo que tenía que ser, el patrón que en que debía convertirse. Uno se desvía pero no deja de ser lo que es. Un despiste, un desvío en la mañana para llegar a punto a la cita del té de la tarde.
Pero no, no es mi caso, tal vez signifique que siga despistando al que observa esta película (si es que alguien ve), me veo al lado de los no-alineados, no a la izquierda, menos a la derecha, torcido en todo caso y con la visión deformada por la duda y la imaginación. Sencillamente me duele el terror que infunden los violentos, me duele por el campo en donde nací y no puedo ser otro que un autodesplazado, viviendo en la noche de neón, un campesino, un subversivo sin pistolas, sin manififiestos, sin prisa.
El cartelito lo hice para la marcha del 6 de marzo, pero la cosa no se pudo imprimir.



miércoles, marzo 26

Semana de Pasión en San Agustín. 2008.
La sonrisa del jaguar, la pose mas repetida en Sanagustín.



En algún punto de la vía Pasto - Mocoa.

La vía a Mocoa es una experiencia extrema, en peligro y en belleza.


Con el Rafa, camino a la zona de camping.



Y todo lo demás.



En San Agustín celebrando la llegada de más amigos, una noche de Jueves Santo celebrando a lo pagano.



El estrecho del magdalena. ¡Qué ganas que dan de saltarlo!

jueves, octubre 25

La pastusidad
Este post es solo para no olvidar que tengo un blog; ah! y también para saludar a los amigos, ¡caramaba! cómo los extraño, me hace mucha falta una temporada de charlas absurdas y discusones diletantes, por aquí tan solo llueve y baja la neblina, ¡esto es como vivir entre las nubes! no se puede salir tan seguido como quisiera y se me agotaron los libros para leer. Si, pero no quiero quejarme. Dejar un poco esa vida social ayuda a concentrarse en otras cosas, tal vez nuevas betoaventuras para contar, a quien desee escuchar... En fin. La pastusidad está rodeándome y me reta con preguntas acuciantes, improviso y continúo avante. Un abrazo para los amigotes, me gustaría estar borracho para decirles cuánto los estraño. Salud.

miércoles, octubre 3


9ª Muetra Interacional Documental.
Muy bueno el evento, una semana con la cabeza puesta en los temas que conciernen a nuestra realidad a la mirada de gente como Jose Luis Guerin (foto, el de la gorra), incansable observador de los fenómenos cotidianos, con Alan Berliner un señor de una aguda inteligencia que no lo deja ni dormir y lo pone frente al computador para editar y editar pilas de material de archivo, imágenes que alguna vez pertenecieron al álbum familiar de otras personas, en fin. Vuelvo a Pasto con ganas de trabajar, convencido de que mi asunto es fijar la mirada en el mundo y centrar mi interés en las cosas tal y como están. Na más, me mamé de querer cambiar el mundo.

miércoles, septiembre 19

Ahora sí, este es el nuevo programa que la juventud pastusa estaba esperando: Cauchola is coming soon, por el canal 32, telepasto, horario por definir.

viernes, septiembre 14


En el marco de la 9ª Muestra Internacional Documental:
Tierra de Hombres para Hombres sin Tierra.
Presentación con el autor: Lunes 17 de Septiembre a las 3:30 pm. en la Biblioteca Nacional sala Aurelio Arturo. Se les agradece la asistencia.
Próximamente, el nuevo programa elegante como el pegante: CAUCHOLA.
Lamento que el logo se vea en colores invertidos, no sé qué coño está pasando con blogger, epro es solo un avance. Vean www.cauchola.blogspot.com

martes, agosto 28

Parece el día de las velitas; los amigos y la familia están treinta años lejos, aunque aquí tengo algunos para cantar y hacer la ceremonia del soplo y el deseo. Muchas gracias de nuevo, las cosas bienas están hechas para durar.

Segundo deseo: algo para mantenerme ocupado durante otras treinta décadas al menos.


¡ Por Alá bendito!! ¡que treinta años es demasiao!

Papas al carbón, en al azotea de Anganoy y al fondo Pasto, muy buen clima el día del cumple.

martes, agosto 21

La visita al cráter no demoró mucho, empezamos el viaje a las 8 a.m. y terminamos de regreso a Pasto a las 9:30 p.m. Como trece horas de camino, con perdida en páramo incluida, pero estuvo excelente.

Un alto en el camino, nos dió la noche en las alturas.

Qué frío tan $&%@&$!!! ¡esto sí que es duro pa un llanero! la neblina nos empujaba hacia el cráter.

Optamos por un camino desconocido, dicen que se llama trocha de los "Motilones", el musgo nos rodeaba por todas parte y los puentes naturales eran hermosos, pero luego de un rato de andar agachado el asunto se torna jarto.


El funcionario mas honesto que he visto, se le ofreció de todo, tierras riquezas, mujeres, pero nunca nos dejó pasar hacia el Galeras.

Grupo explorador "los imperdibles". Su servidor sentado, con cara de hobbit rumbo al Monte del Destino


Fraylejón, rey del páramo. Luego de un rato de andar perdidos no queríamos ver uno más de éstos.

jueves, agosto 9

Don Juanes desconocidos y otras cosas "pintorescas"
Una de las cosas que más me molestan de éste nuevo "turismo cultural" tan de moda es esa mirada ajena, categorizante y aterrada de muchos de los nuevos turistas, que quizá en el fondo se creen sociólogos o a lo sumo dicen ser humanistas. Lo pintoresco ¿qué es? me lo pregunto porque yo mismo he visto por el ojo de esa cerradura, un agujero que deja ver muy poco y que durante mucho tiempo me impidió darme cuenta de que era yo el pintoresco y no lo que veía através de tan sucia lente. Quizá estas fotos de *indígenas danzantes de males* tengan todavía mucho de esa mirada, fueron tomadas tiempo atrás cuando llegué a la región nariñense y fuimos con unos amigos a ver el baile de estos señores del resguardo de Males (municipio de Córdoba), unos hombres con porte muy digno que bailaban con otros que estaban disfrazados de mujer y que conservaban la misma altura que dan años de tradición. En fin, el asunto es cambiar constantemente nuestra mirada sobre el mundo, es el mejor ejercicio al que puede dedicarse uno durante esta vida, ahora sé muy bien que "yo canto para esa gente, porque también soy uno de ellos", gracias Sui Géneris.


El amigo tiburcio, participó en una de las de Kusturica.

Cuando era un pijita tenía muchas ganas de ir a uno de estos circos, me atraía mucho la palabra "verpertina", sonaba como a golosina.


Preparados para el baile, no sé mucho de esta tradición, pero lo visto es que las mujeres no pueden bailar, tonz los hombres se disfrazan y asumen su lugar, con el debido respeto, pero es muy divertido.


La función no empezaba y hacía muuucho frío en Córdoba.


La plaza del municipio, qué impresionantes esas panelas, alcanzarían para cientos de tintos cerreros. Por ahí estuvimos buscando uno y no hubo un solo lugar en dónde sirvieran un tintico cargado y caliente, todos tenían café con leche, dicen que si ofrecen el tinto solo es como decir que se está tan mal de dinero que no alcanza para pintarle alguito al café.




lunes, agosto 6

Caramba ¡Qué cazador tan novato!

Aunque viví toda mi infancia y adolescencia en el llano, entre selva y sabana, no me considero un “llanero criollito como la palma”. Aprendí a montar a caballo, para hacer los mandados hasta la tienda del vecino que quedaba a unos 10 minutos al trote. Sin embargo como vaquero era un fiasco, puro sudor y pedos, como dice un tío por ahí; un aficionado a los doce años montado en un mocho macilento. Tampoco sabía nada de cacería, alguna vez fui a acompañar a un primo, nos quedamos en el monte, en un claro que él había preparado para emboscar a la lapa. Me acomodé a la pata del árbol de níspero que cebaba al pobre animal y de un tirón me dormí. Desperté sintiendo unas molestas picaduras en la espalda, noté que se me habían trepado las hormigas arrieras y me mordían por todo lado, hice ruido y la caza se frustró. Mi primo no me llevó más como ayudante y tampoco me animé a insistir. Ahora que lo pienso, nunca he matado un animal para comérmelo y no digo esto para lavarme la conciencia ambientalista, sino porque tampoco he dejado de consumir carne animal, incluso he participado en la matanza de algunos novillos para la popular “mamona”, en la muerte de uno que otro picure, cachicamo, y un montón de gallinas, entre otros que Dios tenga con bien. Y es que suena cruel eso de matar para comer, a los oídos civilizados de estos tiempos, “mientras uno no vea la masacre…” Es un tema que siempre da para conversación, seguro que todos lo hemos probado, cada uno con sus argumentos variopintos defendiendo ora su metabolismo, ora su mesura en el consumo, ora su religión. Es difícil concluir que somos montonera y que nos tragaremos inexorablemente el planeta, una y otra vez, porque mientras unos ayunan otros comen el doble y así hasta el final. En fin, por mi parte digo que ser llanero cuesta caro y que “no hay nada mas aburridor que una semana sin carne en la tasajera”, como dicen mis paisanos criollitos como el guarapo, aunque ¿quién sabe? Si no soy capaz de ver sufrir a mi alimento quizá mañana empiece a preparar un suculento tofu.



Pequeña Geisha en el llano.


Nonix deportista extremo, desafiando las murallas independentistas

Temporada de chigüiros.

viernes, agosto 3

Ahora entiendo, lo que pasa con las mujeres...

sábado, julio 28

Viajando por el llano…
Alguna vez quise ser pintor y dedicarme a pintar el llano, depurar a través de los años una técnica que me acercara a la caligrafía china; una técnica única donde se buscara conseguir la perfecta armonía entre dos trazos horizontales: uno verde abajo y su contraparte azul. Dos brochazos, luego el maestro agrega otros rasgos menores de verde oscuro (mata de monte, morichal, según su forma) y arriba unas manchas de blanco para las nubes. De hecho cuando vivía en mi pueblo pintaba éstos paisajes, como ya no sobrevive ninguno de ellos les enseño un ejemplo.



Ignoren el texto, tomen nota del paisaje…

Cada temporada vacacional emigro al llano, como cualquier calentano, buscando abrigo, harto de tanta montaña encima, ciudad encima, puente encima, jefes encima, en fin todo lo que me recorta el horizonte y no solamente en sentido figurado, por algo dicen que el hombre es casi todo geografía. Tonz, ¿porqué dicen que el llano es muy lindo? ¿porqué la música del llano habla tanto del paisaje? No soy muy bueno para responder preguntas, pero me gusta levantarlas como astillas para incomodarme un poco la vida ¿Cómo son los llaneros? Se comparan con centauros, una imagen heroica, porque ¿quién al llegar al llano, no siente profundas ganas de correr como loco por todo ese terreno plano? Mejor si va a caballo, cuando esté al galope se puede escuchar la música llanera, recia: para pa plán, plan plan, plán… Un sentimiento que tal vez inspire la libertad, llevada por mil caminos y por la posibilidad de abrir otros nuevos.

Mi amigo Nonix, primeros pasos por el llano. Parece un safari por Africa.

Después de tanto ir y venir como garza, empecé a tramar una estrategia para llevarme el llano hasta los cultos ojos y oídos de mis camaradas citadinos. La fotografía es un excelente medio para hacerlo, pero muchas fotos terminaron por engordar mi álbum particular y su impacto solo llegaba al reducido grupo de amigotes más cercanos. Luego de mucho esfuerzo adquirí mi propia videocámara, un aparatito deseado por largos años, entonces me dediqué a entrevistar, enfocar, capturar, cortar, y preparar un montón de imágenes que fueron reduciéndose y acomodándose en lo que terminé llamando documental. Aunque ahora esté divulgándolo por ahí donde se pueda, creo que la cosa apenas comienza, estoy transmitiendo un fenómeno desde la estratosfera, cada viaje es un ligero roce de cometa que quisiera aprovechar al máximo.


unos pijitas en la barca “la presumida”

En fin, solo quería decir en este post, que viajé al llano con mi amigo Pastense, y me alegró infinitamente su sorpresa ante el mar de sabana, la tranquilidad de las noches y la generosidad de la gente. Un recorrido de Bogotá a Villavicencio, de allí a Yopal y a Pore, en casa de mi madre. Regresamos hasta Villao para tomar carretera al oriente, derecho hasta Puerto Gaitán, pueblo de especial memoria para mí. Como ya me cansé de escribir, pos vean las fotos.


Malas noticias para la fauna local, un cazador furtivo.

Fauna salvaje llanera, aprovechando que ya no hay cazador de cocodrilos...


Un amigo del llano: creo que es un mutante gato-murciélago, trajimos DNA para su estudio.


Cementerio local, Six Feet Under.


Puente de Pto. Gaitán: el nivel del agua tapa mas de la mitad de la bandera de colombia.


El internado en donde estudié, parece como si tuviera piscina... pero qué va.


Puerto Gaitán, pueblo llanero de puertas abiertas al turismo.Esta es la marca del municipio.
Los delfines rosados del llano nadando en un morichal ¡que ternura!